La nueva propuesta de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, impulsada por el Ejecutivo, busca centrar su objetivo en la defensa del valor de la moneda, lo que podría repercutir en la disponibilidad de crédito, la generación de puestos de trabajo y la evolución de los salarios.

El proyecto de modificación altera el mandato actual del organismo, que incluye la estabilidad monetaria y financiera, el fomento del empleo y el desarrollo económico con equidad social. Con la reforma, la prioridad se reduciría a la preservación del poder adquisitivo del dinero.

Analistas advierten que al concentrar la misión del BCRA en un único objetivo, podrían producirse variaciones en la política crediticia, con posibles impactos negativos sobre la actividad productiva y la creación de empleo, así como sobre la distribución de ingresos en el país.