La Orquesta Filarmónica de Berlín ofreció tres recitales con dos programas diferentes, destacando piezas icónicas del Romanticismo y la brillante actuación del pianista islandés Víkingur Ólafsson.
Guiada por el director Kirill Petrenko, la agrupación alemana presentó una serie de conciertos que incluyeron obras representativas del siglo XIX, mostrando una interpretación vigorosa y emotiva.
El concierto contó además con la participación destacada del virtuoso islandés Víkingur Ólafsson, quien cautivó al público con su talento y sensibilidad al piano.



