El Ejecutivo nacional reorientó recursos del fondo fiduciario que debía financiar mejoras en la red hídrica, en medio del avance del fenómeno meteorológico conocido como Super Niño.
Según fuentes oficiales, los fondos previamente asignados para la modernización de presas, canales y sistemas de riego fueron redirigidos a otras áreas de gasto, lo que ha dejado en suspenso los planes de infraestructura hídrica que se habían prometido para los próximos años.
El retraso en la ejecución de estas obras se produce mientras el país experimenta un incremento de las precipitaciones y el desbordamiento de ríos, agravado por el avance del Super Niño, lo que genera preocupación entre agricultores y comunidades vulnerables que dependen de una gestión adecuada del recurso hídrico.



