El vehículo incautado al presunto secuestrador de un representante del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fue puesto a la venta en la plataforma Marketplace, mientras legisladores de la oposición exigen explicaciones sobre su destino.

Un comerciante de churros, detenido bajo la acusación de haber tomado como rehén a un funcionario del GCBA, vio su automóvil confiscado por las autoridades. Días después, el mismo auto apareció anunciado en un sitio de compraventa online, generando polémica y cuestionamientos.

Varios parlamentarios de la oposición presentaron formalmente un pedido de informes para esclarecer los procedimientos que llevaron a la puesta en venta del bien, exigiendo transparencia y la devolución del vehículo al Estado.