Una importante cadena de supermercados ha visto rechazados 700 cheques, lo que ha llevado al cierre de tres sucursales y a la venta de mercancía directamente en las góndolas.

La empresa, que cuenta con una amplia red de tiendas, se vio obligada a suspender operaciones en tres de sus establecimientos después de que una gran cantidad de cheques emitidos por la compañía fueran devueltos por falta de fondos.

Ante la situación financiera, la compañía ha decidido liquidar parte de su inventario, ofreciendo productos directamente en los pasillos de sus tiendas para recuperar parte de los recursos perdidos.