Con casi cuatro meses de demora, el gobierno busca dejar atrás el escándalo Adorni y relanzar la gestión. El desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete pretende mostrar a la Casa Rosada con mayor musculatura política y apertura al diálogo con las provincias, el Congreso y las fuerzas políticas aliadas. La jura del nuevo ministro coordinador, que consiguió el acompañamiento de trece gobernadores, quedó teñida por la presencia de su antecesor en el cargo. El inefable abrazo de Milei a Adorni expone las contradicciones de un gobierno que no encuentra salida a una crisis que no quiso ver a tiempo. El flamante jefe de Gabinete asegura que su principal objetivo es trabajar para que Milei pueda reelegir en 2027. Para eso deberá consolidar una mayoría parlamentaria dispuesta, al menos, a suspender las PASO el próximo año. La constante evocación al diálogo con las provincias y la incorporación del Ministerio del Interior a su estructura dan cuenta de que sus funciones continuarán circunscriptas a sumar el apoyo de los gobernadores, mientras que las decisiones políticas del gobierno las seguirá tomando la hermana del presidente.