La industrialización del girasol alcanzó en 2026 su mayor nivel en más de dos décadas y ganó terreno frente a la soja, que atraviesa un comienzo de campaña con menor ritmo de procesamiento y comercialización. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, entre enero y mayo se molieron 2,32 millones de toneladas de girasol, el registro más alto para ese período desde el año 2000, mientras que la participación de esta oleaginosa sobre el total procesado llegó al 12,9 por ciento, el nivel más elevado desde 2008.