“El can deja de ser simplemente un perro de trabajo para convertirse en un compañero de servicio. Se genera un vínculo muy fuerte entre el guía, los instructores y el animal, que se fortalece día a día durante las tareas operativas y de adiestramiento”, explicó el jefe de la Sección Canes de la Unidad Regional I, subcomisario Pablo Dejón. Actualmente, la dependencia cuenta con 14 canes “operativos”. Los perros reciben atención veterinaria permanente y realizan entrenamientos diarios de entre 15 y 18 minutos, complementados con actividades recreativas, rutinas de higiene y seguimiento sanitario.