Durante los últimos años, los incendios forestales ocuparon un lugar creciente en la agenda pública argentina. La magnitud de los eventos registrados en la Patagonia, el Gran Chaco y otras regiones del país puso en evidencia la vulnerabilidad de los ecosistemas frente a condiciones climáticas cada vez más extremas. Sin embargo, los incendios ocurren sobre territorios atravesados por relaciones económicas, marcos regulatorios y decisiones estatales que condicionan tanto la prevención como la respuesta institucional frente al fuego.