Desde hace tiempo, la causa judicial sobre el lanzamiento y la estafa con $Libra parece la máquina de impedir. La falta de “herramientas” y licencias que informó la Unidad de Ciberdelincuencia (Ufeci) días atrás para explicar por qué no analizó las sospechosas transferencias del empresario Hayden Davis –creador del token- por 5 millones de dólares en fechas claves, es sólo uno de muchos obstáculos. Aunque está confirmado que buena parte de esos giros fueron a parar a billeteras de un jubilado de Tigre y a un financista cripto con domicilio en Belgrano (que a su vez enviaban los fondos a los criptobros amigos de Javier), el fiscal Eduardo Taiano nunca quiso allanarlos ni tomó medidas decisivas respecto de ellos.



