Leila Guerriero elogia las cartas dirigidas a Germán Arciniegas, que emocionaron a García Márquez y motivaron su publicación en la nueva edición de Edhasa.
Las misivas, enviadas al escritor colombiano, dejaron una profunda impresión en Gabriel García Márquez, quien presionó para que fueran incluidas en el libro. El autor consideró que su difusión era esencial.
En el prólogo, la crítica Leila Guerriero describe la obra como una narración de tragedia, pero resaltando la elegancia y el ingenio con que está relatada, calificándola de “una desgracia contada con la mayor gracia posible”.



