El Estado informó que el traslado masivo de internos a la cárcel de Marcos Paz está prácticamente concluido, quedando solo un reducido contingente a la espera del Papa Francisco, quien no encontrará los habituales problemas de hacinamiento.

Según el comunicado oficial, el operativo de reubicación de reclusos se ha desarrollado con gran rapidez y está a punto de finalizar, lo que permitirá que la unidad penitenciaria reciba al pontífice sin los inconvenientes de sobrepoblación que la caracterizan.

Solo un pequeño número de internos permanecerá en el establecimiento cuando el líder de la Iglesia Católica visite, garantizando que la infraestructura no sufrirá la presión habitual de una población carcelaria numerosa.