
La emprendedora destacó la importancia de planificar según el tipo de evento y su duración. También remarcó el crecimiento de formatos dinámicos y personalizados.
En el universo de las bodas, donde cada detalle construye una experiencia única, la gastronomía dejó de ser un elemento secundario para convertirse en protagonista. Hoy, los menús no solo acompañan la celebración, sino que marcan su ritmo y reflejan la identidad de cada pareja.
En el marco del Especial Bodas de Central de Noticias, dialogamos con Lucía Pérez, quien ofrece servicio de catering para distintos eventos y compartió su experiencia en la organización gastronómica de casamientos.
Uno de los primeros puntos que aborda con los novios es la estructura general del evento. “Una de las primeras cosas que les pregunto es cuánto va a durar el casamiento y qué tipo de evento quieren realizar”, explicó. En ese sentido, remarcó que no es lo mismo un civil breve que una fiesta extensa, ya que cambian tanto el tipo de comida como la logística y el personal necesario.

Además, subrayó la importancia de la coordinación: “hay que ver si se sirve postre o mesa dulce y también qué otros proveedores van a estar en el casamiento por una cuestión de organización en cuanto a horarios”. Incluso, cuando no hay una figura encargada de la planificación general, su equipo asume ese rol para ordenar los tiempos de la celebración.
En cuanto a la contratación, señaló que la anticipación varía según cada caso, aunque recomendó que “lo ideal es de un año a seis meses; para mí con seis meses estamos”. También advirtió sobre la incidencia de la temporada alta, especialmente en primavera y verano, y destacó que realiza un solo evento por fin de semana para poder estar presente durante toda la jornada.
El diseño del menú es completamente personalizado. “Dependiendo de lo que los novios nos cuenten, de cómo planifican la boda, a partir de eso es la propuesta que les hacemos”, indicó. Las opciones van desde formatos simples como el finger food hasta propuestas más elaboradas con múltiples instancias: recepción, bandejeo, buffet frío y caliente e incluso desayuno.

En esa línea, destacó que su servicio se basa en modalidad buffet, priorizando la dinámica y la estética: “Para nosotros es súper importante, más allá de los gustos, porque todo entra por los ojos”. Esta lógica permite mayor circulación de los invitados y una experiencia más descontracturada.
La variedad es otro de los ejes centrales. Según detalló, el menú se construye en función de los gustos de los novios y de sus invitados: “ellos conocen a su gente y saben qué les puede gustar”. Entre las propuestas actuales, mencionó opciones como tacos, milanesas con guarniciones, pastel de papa o guisos, especialmente en invierno, donde también gana espacio el llamado “menú de bodegón”.

Asimismo, se contemplan distintas restricciones alimentarias. “Siempre trato de que la comida para vegetarianos, veganos o celíacos sea lo más similar posible al resto”, explicó, con el objetivo de integrar a todos los invitados en la experiencia.

Sus inicios y el recuerdo de la primera boda
Sobre su recorrido, recordó que comenzó en 2016 con la pastelería, luego se volcó al catering en 2019 y, en los últimos años, amplió su trabajo a eventos de mayor envergadura. “Soy una afortunada de poder vivir de lo que amo”, expresó, y destacó el compromiso, la puntualidad y el trabajo en equipo como pilares fundamentales.
Un momento clave en su trayectoria fue su primer casamiento. Según recordó, fue convocada luego de que los novios conocieran su trabajo en otros eventos. “Ellos sabían que era el primero y para mí fue hermoso”, contó. Aunque ya tenía experiencia en encuentros corporativos, destacó que las bodas implican otra dinámica y una carga emocional distinta. El mensaje que recibió de los novios al día siguiente, según relató, fue especialmente conmovedor y reafirmó su camino en el rubro.

Con celebraciones cada vez más personalizadas y dinámicas, el catering se consolida como un elemento central en la experiencia de las bodas. En ese contexto, propuestas como la de Lucía Pérez reflejan un cambio de paradigma: menús flexibles, pensados en detalle y diseñados para que cada evento sea tan único como quienes lo celebran.
fuente: cdenoticias.com



