Un hombre afectado por una fascitis secundaria —una infección provocada por una inyección aplicada de manera inadecuada— se curó gracias a un novedoso tratamiento que un equipo del Conicet y otros investigadores pusieron a prueba. Se trata de la implementación de parches derivados de membrana amniótica, la capa que cubre la cara interna de la placenta, para lograr el cierre total de una úlcera recalcitrante y la posterior regeneración de tejidos. Gracias a esta intervención, el paciente se evitó ingresar a un quirófano y se demostró un importante avance de la tecnología médica.



