Un caso de grooming fue juzgado de manera diferente y sienta un antecedente: un hombre fue condenado a 20 años de prisión por abuso sexual contra una niña, sin que haya habido contacto físico entre ambos. La justicia bonaerense da así señales de aterrizar en el siglo XXI, con un fallo que viene a poner en letra de molde, la de los documentos oficiales, lo que todo el mundo pero muy especialmente las infancias y las adolescencias experimentan cotidianamente: que la violencia virtual es real.