Los militantes y los autoconvocados; los sindicatos y los dirigentes; las banderas y los carteles, los cantitos y hasta los papelitos que caían desde las ventanas de los edificios. Todos y todas se encolumnaron a los pies de San José 1111 bajo el grito de Cristina Libre, a 365 días de que la Corte Suprema haya dejado firme la condena contra Cristina Kirchner en la causa Vialidad, con su consiguiente proscripción.



