Arabia Saudita, rompiendo con su política de contención en la región, se sumó a Estados Unidos en un bombardeo este miércoles contra grupos armados iraníes en Irak, después de que durante dos días las autoridades saudíes reportaran ataques de drones contra sus instalaciones petroleras. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió golpear “duro” a Irán tras un ataque con misiles contra bases estadounidenses en Jordania, reavivando un conflicto que se extiende por Medio Oriente y arrastra a países aliados de Washington y milicias afines a Teherán.