El gobierno, sin lograr la mayoría necesaria para suprimir las PASO, reactivó el debate sobre la reforma política mientras enfrenta críticas por su estrategia de fragmentar a la oposición.
Ante la imposibilidad de aprobar la eliminación de las primarias abiertas, la coalición oficialista retomó la discusión en la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde en menos de una hora se convocó a un nuevo cuarto intermedio. La propuesta, que busca ocultar la fragilidad del Ejecutivo, se basa en una táctica electoral que dispersa a los partidos opositores sin contar con el respaldo suficiente.
Según la mesa política de Balcarce 50, la medida podría postergar las PASO por un año adicional, aunque su viabilidad depende del acuerdo de los gobernadores. Curiosamente, el peronismo ha encontrado en la defensa de la eliminación de las primarias un punto de cohesión interna, pese a la resistencia del oficialismo. Al cierre de la edición, se anunciaba la posible cancelación de la sesión del jueves destinada a aprobar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, tras la ausencia de dos legisladores libertarios y la polémica generada por las declaraciones de Bausili.



