El club volvió a integrar el Comité Ejecutivo, pero la disputa entre su directiva y el presidente Claudio Tapía continúa sin resolverse.

Según declaraciones de Di Carlo, varios dirigentes comparten la misma visión que la directiva actual, lo que mantiene viva la tensión con el liderazgo de Tapía. Aun con la reincorporación al órgano ejecutivo, la fricción política no ha disminuido.

Esta situación refleja una profunda división interna, donde la alineación de ideas entre ciertos dirigentes y la directiva contrasta con la postura del presidente, generando un clima de confrontación que podría afectar la gestión del club en el futuro.