Los antiguos trabajadores de la compañía aérea siguen manifestándose mientras la empresa dejó de operar la semana pasada, aunque continúa comercializando boletos.
Desde el miércoles anterior, Flybondi suspendió sus vuelos, pero mantiene la venta de pasajes, lo que ha generado malestar entre quienes fueron despedidos. Los manifestantes reclaman la intervención del Estado, que hasta ahora no ha tomado medidas concretas.
Además, la aerolínea está llevando a cabo un proceso de rebranding, cambiando su denominación comercial, lo que según los sindicatos no resuelve la situación laboral ni garantiza la reincorporación del personal afectado.



