La disputa por el futuro urbano del entorno del Monumento a la Bandera escaló ayer en el Concejo Municipal y volvió a exponer una tensión que ya excede un expediente particular. Lo que comenzó como un pedido de excepción para un inmueble de avenida Belgrano 548 derivó en una discusión más amplia sobre patrimonio, reglas urbanísticas, negocio inmobiliario y el modelo de ciudad que Rosario pretende construir alrededor de su símbolo más emblemático.