Cristina Kirchner presentó un recurso ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU por su "proscripción perpetua"

La exmandataria busca que el derecho internacional consiga revertir su inhabilitación a ser candidata. Denunció en redes sociales que el Gobierno y un sector de la Justicia "quieren impedir que una parte del pueblo argentino pueda volver a elegir libremente el proyecto que representa sus esperanzas".

A más de un año de estar detenida, Cristina Fernández de Kirchner presentó un escrito ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para denunciar su situación judicial. La acción de la expresidenta estuvo acompañada de un fuerte mensaje en redes sociales y distintos medios donde cuestionó su inhabilitación a ser candidata.

El mensaje de Cristina impacta en medio de la discusión por el 2027 del peronismo, atravesado por las internas y la tensión entre el kicillofismo y el kirchnerismo. En ese marco CFK compartió este miércoles, a través de sus redes sociales y de una columna que publican el diario El País de España, Folha de S.Paulo de Brasil y Libération de Francia, sendos textos en los que reclama por lo que considera una “proscripción perpetua”. El eje de su queja es la inhabilitación que pesa sobre ella de presentarse a cargos públicos desde que la Corte Suprema confirmó su sentencia en la causa Vialidad a seis años de prisión.

En paralelo Cristina anunció que presentó un escrito ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para “someter al escrutinio del derecho internacional de los derechos humanos la actuación de quienes condujeron mi juzgamiento, a fin de verificar si fueron respetadas las garantías previstas en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, tratado libremente ratificado por la Argentina”.

“La proscripción perpetua es, en realidad, la pena principal. La privación de la libertad por seis años es sólo la accesoria. Quieren impedir que una parte del pueblo argentino pueda volver a elegir libremente el proyecto que representa sus esperanzas”, sostuvo la exmandataria. Y agregó: “La proscripción de un dirigente político nunca termina afectando solamente a ese dirigente. En realidad, constituye una violación de los derechos políticos de cada argentino y de cada argentina. Por eso cuando se manipulan los tribunales para excluir adversarios políticos, se le arrebata al pueblo el derecho de decidir su propio destino”.

De acuerdo a CFK, “durante años se ha pretendido juzgarme no solo por mis actos, sino fundamentalmente por mi condición de mujer, por haber ejercido el liderazgo político con firmeza y por no haber aceptado jamás los privilegios de quienes siempre creyeron que el poder les pertenecía exclusivamente a ellos”. En uno de sus textos, aseguró no buscar “privilegios ni excepciones. Exijo únicamente aquello que todo ciudadano tiene derecho a esperar: un juicio imparcial, independiente y compatible con las garantías internacionales asumidas por el propio Estado argentino”, reclamó. La carta abierta de CFK está acompañada con una conferencia de prensa en el NH Hotel donde sus abogados Alberto Beraldi, Rafael Valim y Javier Borrego ofrecen detalles de la presentación ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.


“Ser la única mujer electa y reelecta Presidenta de la República Argentina y, al mismo tiempo, con los desastres que se han hecho a lo largo de la historia en nuestro país… ¿ser la única expresidente condenada por la Corte Suprema? ¿En serio alguien puede pensar que eso es una casualidad?”, se pregunta la expresidenta.

Asimismo, argumenta en su reclamo que cuando “una mujer es perseguida con un nivel de violencia, de estigmatización y de arbitrariedad que excede cualquier límite razonable, llegando al extremo de funcionar como un incentivo para que atenten contra mi propia vida (como sucedió el 1 de septiembre del año 2022), no estamos simplemente frente a una injusticia individual. Estamos frente a una manifestación del profundo machismo que aún sobrevive en instituciones que deberían garantizar igualdad, imparcialidad y respeto por la dignidad humana”, apuntó.

Además, considera que es “víctima” de un “ataque que no tiene como destinataria únicamente a una persona. Tiene como destinatario a un proyecto político y, por encima de todo, a la voluntad soberana del pueblo argentino”.

Según Cristina Kirchner, “cuando se manipulan los tribunales para excluir adversarios políticos, se le arrebata al pueblo el derecho de decidir su propio destino. Cuando los jueces sustituyen la voluntad popular y cuando los procesos judiciales dejan de buscar la verdad para convertirse en instrumentos de persecución y proscripción política, una democracia deja de ser plenamente democrática”.

La exmandataria anunció en el texto que “frente a esa realidad, no responderé con odio. No responderé con violencia. Responderé con más Derecho, con más democracia y con más verdad. Por el profundo sentido cívico y el respeto institucional que han guiado mi vida y mis acciones… y por la indignación que me producen las ilegalidades de las que soy víctima, anuncio hoy que he presentado una comunicación individual ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”, reveló.

En ese sentido, CFK explicó que, para llevar adelante esta nueva etapa de su defensa, decidió “convocar a dos abogados extranjeros de reconocido prestigio internacional, con una trayectoria independiente y ampliamente respetada en la protección de los derechos humanos: el español Javier Borrego y el brasileño Rafael Valim. Su experiencia, su autoridad académica y su compromiso con el Estado de Derecho contribuirán a que esta causa concreta sea examinada con el rigor jurídico que merece”, aseguró.

“Ante ese Comité, todos los jueces argentinos que participaron en mi juzgamiento serán sometidos al escrutinio del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Allí deberán responder no ante un gobierno ni ante un partido político, sino ante los principios universales de independencia judicial, debido proceso, igualdad ante la ley y protección efectiva de los derechos fundamentales”, remarcó.

En el final del extenso texto, se dirigió a sus seguidores: “Jamás me doblegaré ante quienes creen que pueden vencer mediante la persecución y el miedo. Nunca podrán quebrar mis convicciones ni mi compromiso con la Argentina. Lucharé hasta el último día por el reconocimiento de mi inocencia. Lucharé porque sé que la verdad termina siempre abriéndose camino. Lucharé porque creo profundamente en la justicia cuando actúa con independencia y con respeto al Derecho. Y lucharé, sobre todo, por ustedes, por el pueblo argentino, que merece vivir en una República donde nadie sea perseguido por sus ideas políticas, donde ninguna mujer sea discriminada por ejercer el liderazgo y donde los derechos humanos sean una realidad para todos y no un privilegio para algunos”.