El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires suspendió los actos multitudinarios del 6 al 13 de noviembre por la llegada del Papa Francisco, lo que generó controversia sobre la convocatoria LGBT+ programada para el 7 de ese mes.
Las autoridades municipales anunciaron la prohibición de concentraciones masivas en esas fechas, argumentando la necesidad de garantizar la seguridad durante la visita del pontífice. Sin embargo, la organización de la marcha del Orgullo, prevista para el 7 de noviembre, quedó en un punto de incertidumbre.
Los colectivos LGBT+ están divididos: algunos defienden la realización del evento en la fecha original como forma de reivindicación, mientras que otros consideran más prudente posponerla para evitar conflictos y respetar las medidas impuestas por el gobierno.



