La última jornada del Torneo Clausura fue reprogramada debido a los operativos vinculados a la llegada del Papa Francisco.
Los organizadores del campeonato ajustaron el calendario de la fecha final del Clausura para evitar conflictos logísticos y de seguridad, ya que la capital se prepara para la visita del pontífice.
Las autoridades deportivas y los clubes involucrados acordaron mover los partidos a horarios diferentes, garantizando así la continuidad del torneo sin interferir con los actos religiosos y los protocolos de seguridad que acompañan al monarca de la Iglesia.



