Argentina quedó fuera del Mundial Sub‑17 después de empatar 1-1 con Ghana y perder 5-4 en la tanda de penales, generando controversia entre los seguidores.

El equipo dirigido por Lionel Scaloni se vio eliminado en los octavos de final, al no poder superar el desempate contra la selección ghanesa, que culminó en una definición por penales donde los argentinos fallaron más tiros que sus rivales.

El resultado provocó debate entre la afición y los analistas, que cuestionaron tanto la actuación de los jugadores como las decisiones tácticas tomadas durante el partido y la tanda decisiva.