Los líderes demócratas piden una acción inmediata para regular la inteligencia artificial, mientras que la administración estadounidense y varios miembros del Partido Republicano se muestran reacios a frenar su desarrollo.

En declaraciones realizadas este domingo, figuras prominentes del Partido Republicano, incluido el expresidente Donald Trump, manifestaron su intención de no obstaculizar el avance de la IA, argumentando que una regulación excesiva podría limitar la innovación tecnológica del país.

Por su parte, los demócratas consideran que la falta de normas claras representa un riesgo significativo y han calificado la situación como una prioridad urgente de cara a las elecciones de mitad de período, donde la política tecnológica será un tema central del debate electoral.