Tras la intervención de casi 800 efectivos de la Gendarmería, cuatro personas fueron puestas en libertad y dos menores fueron detenidos, uno de los cuales será procesado bajo el régimen penal juvenil, mientras se acusa a las autoridades de ocultar pruebas al retirar los cartuchos del escenario.

Según el informe de la Comisión de Protección de los Derechos Humanos (CPM), el operativo contó con la participación de aproximadamente 800 efectivos, lo que provocó la detención de cuatro individuos que ya fueron liberados. Además, se registró la captura de dos adolescentes, a quienes se les aplicará el régimen penal juvenil en uno de los casos.

Testigos y material televisivo señalaron que la Gendarmería procedió a retirar los cartuchos de los disparos, una acción interpretada como un intento de eliminar evidencias de la supuesta violencia estatal, lo que ha motivado la presentación de una denuncia penal contra los responsables del operativo.