La Comisión de Descolonización siguió la línea de EE.UU., obteniendo el apoyo de varios países latinoamericanos en defensa de la soberanía malvinense.

Aunque la resolución incluye una petición que refuerza la reivindicación de soberanía sobre las islas, la posición adoptada por la delegación nacional se alineó con la decisión tomada por Estados Unidos.

Esta postura contó con el respaldo de diversas naciones de la región, que se sumaron al voto en favor de la misma línea política.