En el Día Mundial de la Dermatitis Atópica se recuerda que cerca del 10 % de la infancia padece esta enfermedad, y que una proporción significativa la mantiene hasta la adultez, afectando gravemente su calidad de vida.
La dermatitis atópica sigue representando un reto para los sistemas de salud, ya que requiere un seguimiento continuo y tratamientos específicos que muchas veces resultan costosos o escasos. La falta de recursos y la necesidad de una atención multidisciplinaria dificultan que los pacientes reciban el cuidado necesario.
Expertos y organizaciones sanitarias subrayan la importancia de impulsar políticas públicas que garanticen el acceso a terapias eficaces y a la educación de pacientes y familiares, con el objetivo de mejorar el bienestar de quienes conviven con esta condición a lo largo de toda su vida.


