El oficialismo muestra signos de agotamiento entre los jóvenes y la clase media, mientras la oposición y los sectores tradicionales intentan idear una estrategia para sustituir a Milei y presentarse como opción viable.
Los indicadores de apoyo al gobierno revelan una caída notable entre los votantes más jóvenes y la clase media, grupos que antes mostraban mayor afinidad con la gestión actual. Esta pérdida de respaldo ha generado preocupación dentro del bloque oficialista, que busca reconectar con estos sectores para evitar un mayor deterioro electoral.
Por su parte, la oposición y los actores del establishment están trabajando en conjunto para diseñar una fórmula política que les permita desplazar a Milei del poder y consolidarse como la alternativa preferida. El reto consiste en articular una propuesta atractiva que logre captar tanto a los descontentos del oficialismo como a los indecisos del electorado.



