Por primera vez desde 1877, ninguna pareja masculina ejecutó el emblemático golpe en semifinales de un Grand Slam, señalando el fin de una técnica histórica y resaltando un caso notable en Argentina.
Los registros oficiales indican que en la temporada actual ningún dúo de tenistas logró reproducir el famoso tiro que había sido parte del repertorio competitivo desde la fundación del torneo. Este hecho marca una ruptura sin precedentes en la historia del tenis masculino, que se remonta a más de un siglo y medio.
Expertos atribuyen esta ausencia a la evolución del estilo de juego y a la adaptación de los atletas a nuevas tecnologías y superficies. En medio de este contexto, el caso argentino ha llamado la atención al evidenciar cómo la ausencia del golpe afecta tanto a jugadores consolidados como a emergentes, generando debates sobre la posible desaparición definitiva de la técnica.



