El exjugador de los años 80, Pablo Insua, asume nuevamente la dirección técnica de San Lorenzo, iniciando su tercer mandato en medio de una situación de gran inestabilidad en el club.

Tras haber brillado como futbolista en la década de 1980, Insua regresa a la institución que lo vio triunfar, ahora con la responsabilidad de encabezar el cuerpo técnico. Su nombramiento se produce en un contexto de crisis institucional y deportiva, donde la directiva busca estabilizar los resultados y la gestión interna.

Esta tercera etapa al mando del equipo se plantea como un intento de devolver la confianza a los hinchas y de reactivar la competitividad del plantel, mientras el club enfrenta una serie de desafíos tanto dentro como fuera del campo.