La escritora y periodista Laura Cukierman propone una mirada distinta al conflicto de una madre que se entera de la conducta delictiva de su hijo, invitando a reflexionar sobre victimarios y no solo sobre víctimas.
En su reciente obra “La forma del derrumbe”, Cukierman explora el instante crítico que marca el descubrimiento de la delincuencia de un hijo por parte de su madre, describiendo ese punto como un “momento de quiebre”. La autora insiste en que la narrativa debe ir más allá del sufrimiento de la familia y considerar también la perspectiva de quien comete el delito.
Con este planteamiento, la autora busca abrir un espacio de diálogo que incluya a los perpetradores dentro del análisis social, proponiendo una visión más integral del fenómeno delictivo y sus repercusiones en el entorno familiar.



