Investigadores de Argentina revelaron que una proteína singular permite regular las señales nerviosas, un hallazgo que les valió el Nobel de Medicina y que ahora se aplica mediante la optogenética en el país.

El equipo premiado identificó una proteína que funciona como un verdadero conmutador, capaz de encender o apagar la actividad de las neuronas según se necesite. Este mecanismo abre nuevas posibilidades para tratar trastornos neurológicos al controlar de forma precisa la transmisión de impulsos eléctricos en el cerebro.

La científica líder del proyecto, pionera en introducir la técnica de optogenética en Argentina, explicó que la combinación de genética y luz permite manipular la proteína descubierta y, por ende, modular la comunicación neuronal con una exactitud sin precedentes.