Desde diciembre de 2023, el sector ha visto desaparecer 1.013 compañías y se han registrado 26.851 puestos de trabajo menos, reflejando un grave deterioro económico.
Los datos revelan que, en apenas ocho meses, la caída de empresas supera la cifra de cierres de años anteriores, lo que evidencia una profunda contracción del mercado. Expertos atribuyen este fenómeno a la combinación de políticas económicas adoptadas recientemente y a la falta de apoyo financiero para pequeñas y medianas industrias.
Las consecuencias se traducen en un aumento del desempleo y una menor oferta de productos y servicios, lo que afecta tanto a consumidores como a la competitividad del país en el ámbito internacional.



