Después de más de dos años y medio de lucha de la comunidad universitaria, de cuatro marchas federales. Después de que el gobierno de Javier Milei desoyó la voluntad del Congreso y los fallos de la Justicia durante meses se llegó a un acuerdo con los rectores y gremios universitarios por un aumento del 24,3% en los salarios docente y no docentes, además de subas en los gastos de funcionamiento, hospitales universitarios y becas. Si bien la Casa Rosada pretendía que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) diera marcha atrás con la demanda judicial, no logró imponer esa claúsula. La mayoría de los sindicatos aceptaron la negociación, pero advirtieron que seguirán reclamando por la implementación completa de la Ley de Financiamiento.



