Una jueza federal prohibió a Rockhopper y Navitas continuar sus operaciones petrolíferas en las Islas Malvinas hasta que se efectúe una valoración ambiental conforme a la normativa argentina.
El tribunal federal dictó la medida cautelar que obliga a ambas compañías a suspender cualquier actividad de exploración y producción, argumentando la necesidad de respetar los procedimientos de impacto ambiental establecidos por la legislación del país.
La decisión se produce en medio de un creciente debate sobre la soberanía y la explotación de recursos en la zona, y exige que se realice un estudio técnico que cumpla con los requisitos legales antes de permitir el reinicio de los trabajos.



