El dirigente del River, Julián Di Carlo, criticó la actuación del equipo tras la derrota ante Boca, señalando que no se buscó el gol y que la actuación no representa al club.

En una entrevista concedida después del partido, el presidente, conocido por su gran patrimonio, admitió que la gestión del conjunto tuvo fallas y que se tomaron decisiones equivocadas que influyeron en el resultado.

Durante la rueda de prensa también se abordó la polémica con el árbitro Ramírez, presentándose formalmente la queja del club contra su actuación en el encuentro.