“La última palabra la tiene Dios en mi vida”, respondió Leda Bergonzi sobre su paso a la política. La mujer que congrega multitudes por su presunta capacidad de sanar a través de la fe está distanciada de la iglesia católica, que le retiró el apoyo. Estuvo en Llambi Campbell, cerca de Santa Fe, donde trató de evitar definiciones, pero dejó la puerta entreabierta. Hace 20 días, Leda tuvo un encuentro con el diputado provincial y uno de los impulsores del partido evangélico UNO, Walter Ghione, y el concejal rosarino Pablo Gavira. En los pagos de Reutemann, ella dijo: “He tenido la oportunidad de conocer a estos hermanos, de Walter y Pablo, y fue generándose un vínculo. Ellos me iban comunicando lo que se iba realizando dentro de la política, porque nosotros llegamos en la búsqueda de un espacio, de querer ayudar a la gente”.



