El 61 % de los habitantes de la Argentina indica que sus recursos económicos se agotan antes del día 20 de cada mes, evidenciando una nueva caída del poder adquisitivo.
Los últimos indicadores confirman que la capacidad de gasto de los hogares sigue deteriorándose, pese a que la inflación muestra señales de desaceleración. Esta situación obliga a las familias a recortar gastos y a priorizar lo esencial.
El panorama económico plantea un reto importante para la población, que cada vez necesita ajustar su presupuesto para cubrir los costos cotidianos, mientras que los salarios no logran mantenerse al ritmo de los precios.



