El gobierno argentino pretende modificar ciertos puntos del acuerdo comercial, pero Estados Unidos se niega a retomar las conversaciones y exige que el tratado sea ratificado por el Congreso.
Argentina ha solicitado una revisión de algunas cláusulas del pacto para adecuarlas a sus intereses económicos, argumentando la necesidad de ajustes tras la evolución de los mercados.
Sin embargo, la administración estadounidense ha descartado la posibilidad de volver a negociar, señalando que el documento debe seguir el proceso legislativo correspondiente y ser aprobado por el Congreso antes de cualquier modificación.



