La tendencia hacia la precarización laboral y social del esquema económico que encabezan el presidente Javier Milei y el ministro de Hacienda, Luis Caputo, se evidencia en la calle y las estadísticas: el 85 por ciento de los nuevos ocupados son informales; representan 201.000 de los 238.000 nuevos trabajadores. Sin embargo, el fenómeno incluye otro flagelo: la caída del empleo registrado no alcanza a ser compensada por estas altas en el monotributo.



