El grupo de saxofones liderado por Martín Pantyrer rompe con la estética tradicional del jazz y apuesta por una versión cruda y visceral del tango.
Formado exclusivamente por cuatro saxofonistas, el cuarteto liderado por Pantyrer ha decidido alejarse de la búsqueda de la perfección técnica típica de los músicos de viento. En lugar de eso, prefieren explorar una sonoridad más sucia y directa, que ellos describen como “mugre tanguera”.
Con esta propuesta, la agrupación desafía la imagen convencional de los vientistas de jazz, proponiendo un lenguaje nuevo que combina la tradición del tango con la energía desbordante del saxofón, sin priorizar el virtuosismo instrumental.



