El gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia impidió el ingreso de una comitiva argentina de derechos humanos –conformada, entre otros, por diputados nacionales– que buscaba llegar a La Paz para documentar denuncias de la represión. El gobierno de Javier Milei, en lugar de respaldar a los veedores de Derechos Humanos de nuestro país, lanzó un comunicado desde la Cancillería –que compartió Pablo Quirno–, en el cual avaló el accionar de Bolivia y apoyó al gobierno de Paz.



