
Con el capítulo de tierras rurales ya afuera del proyecto, el dictamen final que hoy vota el Senado deroga también el artículo que permitía extender la protección de bosques nativos quemados más allá de los 60 años.
El dictamen final de la Ley de Propiedad Privada que el Senado trata este jueves incorporó un cambio que no había circulado en las versiones previas: una desregulación mayor a la prevista sobre la Ley de Manejo del Fuego (N° 26.815). Hasta la víspera de la sesión, el proyecto derogaba únicamente el artículo 22 quater de esa norma; la versión que llegó al recinto y al que accedió elDiarioAR sumó, sin aviso previo, la derogación del artículo 22 ter.
Los dos artículos regulan qué puede hacerse con la tierra después de un incendio. El 22 quater prohíbe por 30 años realizar emprendimientos inmobiliarios o cambiar el uso del suelo en pastizales, matorrales y zonas agropecuarias afectadas por el fuego. El 22 ter, incorporado en 2020, es el que permitía a cada provincia extender más allá de los 60 años la restricción sobre bosques nativos incendiados, según lo que estableciera su propio ordenamiento territorial.
Con ambas derogaciones, el proyecto deja sin ese resguardo tanto a las tierras no boscosas como a los bosques nativos. La reforma de 2020 a la ley de incendios, impulsada por Máximo Kirchner al frente de la comisión de Recursos Naturales, buscaba justamente desalentar la especulación inmobiliaria posterior al fuego; el cambio de último momento en el dictamen de hoy retrocede sobre ese punto en un país donde los incendios forestales reabren cada año el debate sobre el cambio de uso del suelo.
“Nos mandaron la última versión por WhatsApp. Esto no es serio, tiene que volver a comisión”, se quejó en SenadoTV el legislador Daniel Bensusán (PJ-La Pampa). A su vez, Carolina Moisés (Convicción Federal-Jujuy), que pugnó por la caída del capítulo de reforma de la Ley de Tierras, planteó también reparos al resto de la ley: “Nos preocupan los otros temas. Vamos a votar en contra”.
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