En la pieza de 1963 ‘La ricotta’, integrante del proyecto colectivo Ro.Go.Pa.G., el personaje Stracci sufre una muerte por indigestión mientras encarna a un ladrón crucificado junto a Jesús, convirtiendo el ayuno bíblico en una crítica al hambre contemporánea.
El filme, concebido por los directores Roberto Rossellini, Jean‑Luc Godard, Pier Paolo Pasolini y Ugo Gregoretti, está dividido en cuatro capítulos que exploran distintas temáticas. En el segmento de Pasolini, el protagonista es un extra empobrecido que, al interpretar a uno de los ladrones en la escena de la Crucifixión, experimenta una realidad mucho más palpable: la escasez de alimento.
El relato gira en torno al impulso de Stracci por comer, lo que lo lleva a ingerir en exceso y colapsar por una indigestión fatal. De este modo, la película trasciende la representación histórica de la Pasión y la traslada al cuerpo de un hombre pobre del presente, subrayando la persistencia del sufrimiento humano más allá de los símbolos religiosos.



