El actor Luis Machín aceptó interpretar al presunto femicida Barreda, buscando retratarlo tal como lo percibe, más allá de la repulsión que genera.

Machín explicó que su reto consistió en mostrar al personaje sin adornos, enfocándose en la percepción personal que tiene del acusado, pese a la fuerte carga mediática que rodea al caso.

Según sus palabras, el objetivo era ir más allá del rechazo moral y presentar al individuo tal como lo ve, sin intentar justificar sus actos, sino reflejando la crudeza de su naturaleza según su propia mirada.