Cada vez extraño más al padre Castellani. Incluso a Patricio Kelly. O a Norma Kenedi. A esas derechas. Y cada vez descubro que Milei no es un caso irrepetible por su bestialidad -los argentinos tendemos a creernos que somos Maradona en todo, hasta en la desgracia política. Pero a 16 años de la muerte de Carlos Monsiváis la derecha mexicana se mandó una operación supuestamente anti censura que daba asco. Y el objeto era el conocido como ASLO.


