La guerra híbrida, concepto acuñado por Frank Hoffman, combina tácticas militares y no militares para erosionar a un adversario sin una declaración formal de conflicto.
Los llamados Neoemperadores perciben el planeta como un tablero de ajedrez bélico, donde cada movimiento busca desestabilizar al rival mediante acciones coordinadas que van más allá del campo de batalla tradicional.
A diferencia de la guerra convencional, este tipo de enfrentamiento no siempre se anuncia con una declaración oficial y puede desarrollarse de forma encubierta, fragmentada y gradual, dificultando la distinción entre paz y conflicto en la sociedad.
Así, la línea que separa una situación de estabilidad de una de tensión se vuelve difusa, obligando a los estados a replantear sus estrategias de defensa y seguridad frente a amenazas que trascienden lo militar.



