Evo Morales acusó a las autoridades bolivianas de intentar manipular el caso de presunto femicidio contra Nadia Beller, alegando que se habría negociado con un presunto ejecutor para montar un espectáculo que justifique la declaración del estado de sitio.

El expresidente sostuvo que el gobierno busca torcer la investigación y presentó supuestos audios en los que se escuchan conversaciones para organizar un “show” que legitime la imposición del estado de sitio. Según Morales, uno de los interlocutores sería un agente vinculado a la CIA operando en el país.

Estas denuncias, difundidas a nivel internacional, apuntan a una posible colusión entre el fiscal Cerimedo y el exministro Rodrigo Paz, quienes, según el relato de Morales, habrían acordado utilizar el caso de Nadia Beller como pretexto para medidas extremas de seguridad.